El fondo de los reptiles

Se conoce como fondo de los reptiles a las subvenciones secretas que el gobierno hace a la prensa para que esta se muestre una posición más favorable hacía sus políticas. Fue una práctica muy extendida en Europa durante el siglo XIX.

La acuñación de la expresión fondo de los reptiles, para referirse al pago secreto a la prensa, proviene de una afirmación de Otto Von Bismarck tras ganar la guerra prusiana-austriaca en 1866. El reino de Hannover, aliado austriaco, es el más castigado por la derrota, su rey Jorge V debe exiliarse dejando atrás toda su fortuna que a partir de ese momento será gestionada, a través de un Real Decreto, por Prusia para “la vigilancia y la defensa contra las maquinaciones de la casa de Hannover y sus agentes contra Prusia”[1]. Los intereses generados de esa fortuna serán utilizados por el canciller prusiano para la creación de un fondo secreto, al que únicamente tienen acceso Guillermo I y el propio Bismarck. El fondo se usará para fomentar las actividades propagandísticas y para la creación de un sistema informativo dentro y fuera de las fronteras alemanas[2]. Bismarck, cansado de las intrigas de los partidarios de los Hannover, pronunció la célebre frase: “Utilizaré su dinero para perseguir a estos reptiles malignos hasta sus propias cuevas”[3]. De esta manera se convirtió en el fondo de los reptiles.

Los políticos europeos de la segunda mitad del siglo XIX vieron en la prensa una valiosa plataforma propagandística, convirtiéndose automáticamente en un instrumento fundamental para trasladar sus mensajes, atacar al oponente, revelar sus políticas y hacer campañas para conseguir votos. En España, la instauración de las elecciones trae consigo la proliferación de los partidos políticos y con ellos las campañas electorales que tratarán de contar con el apoyo de la prensa para conseguir sus fines.

El partido del poder tratará, sobre todo a partir de la Restauración, controlar el mayor número de periódicos, que se convertían en “periódicos sapos”, diarios que se mantenían gracias a las ayudas gubernativas[4]. La ley de Policía e Imprenta de 1883 impulsada por Sagasta había instaurado un régimen informativo mucho más abierto y libre, se había suprimido la censura previa, la necesidad de la posesión de una licencia especial para la creación de un periódico nuevo y, el depósito previo de publicaciones. Por ello había que buscar fórmulas nuevas para controlar a la prensa.

El embajador de España en Berlín, Francisco Merry Colom, había tomado buena nota de las prácticas del Canciller de Hierro, Bismarck, respecto al control de la prensa. En 1854 el prusiano había aprobado una ley marco de Prensa que prohibía la censura previa, pero mantenía la licencia especial para la creación de nuevos periódicos y el depósito de una considerable suma como confianza[5]. Además, se desarrolló un sistema de vigilancia para controlar a la prensa “liberal” que consistía en la creación de gabinetes de prensa de los diferentes ministerios, encargados de resumir artículos y redactar rectificaciones y contestaciones; la creación de periódicos gubernamentales poniendo al frente los denominados hombres de paja, es decir, periodistas supuestamente independientes que en realidad estaban bajo las órdenes del gobierno; y un fondo secreto que en 1865 contaba con un presupuesto de 350.00 florines[6]. La práctica más habitual era realizar un pago mensual al redactor más influyente de la publicación. Los órganos de prensa se convirtieron en auténticos instrumentos al servicio de la política de Bismarck[7].

El embajador, el 22 de abril de 1875, escribió las siguientes palabras al gobierno español:

“La prensa aquí está toda en manos de gente desacreditada. Los fondos copiosos que Bismarck tiene destinados para subvencionar periodistas en Alemania y a favor de Alemania (los hay subvencionados en todas partes), se llaman públicamente “Fondos de reptiles”: de ellos está encargado un jefe de administración que todo el mundo conoce”[8]

Francisco Merry aconsejaría a Madrid seguir el ejemplo alemán a través de los fondos reservados del Ministerio de Gobernación. Y Madrid siguió el ejemplo, el profesor Carlos Seco Serrano encontró en el archivo de Dato de la Real Academia de Historia datos concretos referidos a los años 1899 y 1900 de las subvenciones a la prensa.

La suma total destinada a los “gastos reservados” mensualmente oscila entre las 31.000 y las 36.000 pesetas[9] dentro de los cuales encontramos los pagos a la prensa. El concepto del pago podía ser diverso, desde una gratificación en metálico, un pago mensual o, lo que solía ser más común, a través de suscripciones.

Algunos periodistas como Joaquín Rallo, director de La Discusión solicitaban al gobierno una ayuda más cuantiosa:

“(…) que la subvención sea fija y algo más crecida, ya que las ideas que este periódico defiende, y la política que le inspira, deben tomarse más en consideración por la respetabilidad de las personas que le apoyan”[10].

Pero, otra de las formas de controlar a la prensa fue la creación de periódicos. A finales del siglo XIX en España “quien pretendiese hacer carrera política –comenta Rosa Cal- debía contar con las páginas de un periódico”[11],  así lo hicieron, por ejemplo, José Canalejas con el Heraldo de Madrid, Sagasta con La Iberia, Silvela con El Tiempo, Blasco Ibáñez con El Pueblo de Valencia, Pablo Iglesias con El Socialista o Lerroux con El Progreso.

Los periódicos en aquel momento se habían convertido en el cuarto poder y solo será sustituida su influencia por los nuevos medios de comunicación emergentes, primero la radio, luego la televisión y finalmente Internet.

Bibliografía

  • CAL, Rosa: Canalejas y la prensa, artículo incluido en el libro Congreso José Canalejas e a súa época, Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2005
  • MORENO GARRIDO, Belén: El reinado de Alfonso XIII. Disponible en: https://belenmoreno.wordpress.com/2009/12/18/el-reinado-de-alfonso-xiii-1885-1936/
  • SCHULZE SCHNEIDER, Ingrid: Las guerras de Otto Von Bismarck, capítulo III de libro El poder de la propaganda en las guerras del siglo XIX, Arco libros, Madrid, 2001
  • SECO SERRANO, Carlos: Gastos Reservados = Fondo de los reptiles, artículo incluido en el Libro Homenaje a José Altabella, Facultad Ciencias de la Información (UCM), Madrid, 1997


[1] SCHULZE SCHENEIDER, Ingrid, Las guerras de Otto Von Bismarck capítulo III del libro El poder de la propaganda en las guerras del siglo XIX, Arco libros, Madrid, 2001, p62.

[2] Ibíd

[3] Ibíd

[4] CAL, Rosa, Canalejas y la prensa, artículo incluido en el libro Congreso José Canalejas e súa época, Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2005, p247.

[5] SCHULZE SCHENEIDER, Ingrid, Las guerras de Otto Von Bismarck capítulo III del libro El poder de la propaganda en las guerras del siglo XIX, Arco libros, Madrid, 2001, p55.

[6] SCHULZE SCHENEIDER, Ingrid, Las guerras de Otto Von Bismarck capítulo III del libro El poder de la propaganda en las guerras del siglo XIX, Arco libros, Madrid, 2001, p55.

[7] SECO SERRANO, Carlos: Gastos Reservados = Fondo de los reptiles, artículo incluido en el Libro Homenaje a José Altabella, Facultad Ciencias de la Información (UCM), Madrid, 1997, p286.

[8] SECO SERRANO, Carlos: Gastos Reservados = Fondo de los reptiles, artículo incluido en el Libro Homenaje a José Altabella, Facultad Ciencias de la Información (UCM), Madrid, 1997, p286.

[9] Ibíd p287

[10] Ibíd p290

[11] CAL, Rosa, Canalejas y la prensa, artículo incluido en el libro Congreso José Canalejas e súa época, Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 2005, p241.

12 comments

  1. Yo tengo entendido que la expresión “Fondo de Reptiles” viene de otro cauce, bien español por cierto. Tiempos ha, cuando España era potencia colonial de Filipinas, se declaró una plaga de lagartos en las islas y, el gobierno, dedicó una partida económica para erradicarla. Lo cierto es que una vez erradicada la “plaga”, la partido presupuestaria continuaba año tras año. De ahí el nombre “Fondo de Reptiles”.

    • Hola Barbossa, desconozco el caso que comentas. Pero la denominación de “fondo de los reptiles” como dinero para pagar a los periodistas “bajo cuerda” es acuñado por Bismarck, tal y como comento el post. Si quieres saber más sobre este tema recomiendo el capitulo de Ingrid Shulze “Las guerras de Otto Von Bismarck” capítulo III del libro “El poder de la propaganda en las guerras del siglo XIX” de Arco libros, publicado en 2001.

  2. La expresión “fondo de reptiles”, frecuentemente va unida a la de “periódico sapo”, que eran los que se arrastraban ante las fuerzas vivas.. Rocal

  3. Gracias por reforzar mi memoria sobre el “fondo de reptiles” que parece que se inició, como tal, en el siglo XIX.
    Bien por ello, pero me extraña que usted no cite el revuelo que esta frase generó durante los primeros años de lo que llamamos pomposamente la “transición”. Mediante el manejo de fondos públicos reservados para periodistas y consejos de administración que favorecían las decisiones más controvertidas del gobierno de turno o, por otra parte, la oposición conservadora al disponer de apoyos económicos de dudosa procedencia. Y ahora no hay que estrujarse mucho el magín para entender que esa forma corrupta está presente actualmente aquí y en cualquier lugar del planeta; salvo, por ahora, escasas excepciones digitales autónomas.
    No existe guerra que no haya sido alimentada por el periodismo, mediante titulares de prensa (radio y TV) a cuatro o cinco columnas acompañadas de profusos e intensos artículos de parte al citado “fondo de reptiles” y otros fondos privados e interesados en el abastecimiento de medios que una guerra que desgraciadamente necesita para matar, robar al invadir o defenderse. Con el odioso y brutal enriquecimiento de pocas personas; y el cinismo de aureolas a los que promovieron la guerra victoriosa o situarse de perfil echando la culpa a errores o cobardía de los militares perdedores en liza. (Las hemerotecas están repletas para ensayar una conjetura que nos lleve, como hilo conductor, a desentrañar lo comentado)
    De la época de los ochenta del siglo pasado también estuvo en boga la siguiente frase: “perro no come carne de perro (o ídem)”. Dedicado a periodistas que sabían de ello y callaban: seguro que en gran parte por su muy humana supervivencia en un planeta cada vez más complejo y peligroso; por el talante idiota y suicida de gran parte dirigente acompañados de “democráticas” mayorías de la ciudadanía común.
    Siento la profusión del texto. No he podido, o trillado, resumir lo que quería expresar o comentar.
    Fraternal saludo de Juan.

    • Gracias por el apunte, creo que era necesario. Mi objetivo fue hacer básicamente un resumen del origen de término. Últimamente estoy pensando en analizar el límite del periodismo y la propaganda, porque me estoy encontrando muchos casos en los que no está nada claro.
      Un saludo!!

  4. PD: El comentario anterior no tiene nada que ver con mi absoluta opinión sobre la necesidad e importancia de los medios de comunicación para la convivencia reglada de la humanidad. Porque es bien cierto, que sin ellos la existencia sería odiosamente opaca. Sólo cargo la tinta por un impropio y lamentable modo de proceder, entre otros que me ofrecen mucho respeto y gratitud.
    Por otra parte, me disculpo por un “que” en vez de un “de” en el comentario citado..

  5. Hola. Hoy he visto por enésima vez a un “periodista” referirse al caso judicial de los ERES en Andalucía como caso ‘fondo de los reptiles’. Lo paradójico es que trabaja para un periódico privado “subvencionado”, como tantísimos medios, por los poderes.

    Soy un simple aficionado a la historia pero me fastidia que se retuerza el verdadero significado del término. Yo lo busqué en su día por que se menciona en “Luces de bohemia” de V. Inclán.

    El caso es que quisiera crear una página específica en la wikipedia y buscando previamente referencias he encontrado su blog y esta página tan clara.

    ¿Puedo usar su página como base para el artículo de la wikipedia? Por supuesto indicando la fuente.

    De cualquier manera muchas gracias por su tiempo.

  6. ¡¡¡¡ Cuanta ignoracia tenemos muchas personas ,!!!!
    Sobre los fondo de reptiles , para amansar a algunos o muchos periodista del XIX , posiblemente hasta hoy,
    Y los ciudanos muchos chupamos caña,
    Ahora tiene un sentido , las palabras
    Escrita en las paredes de la ciudad de
    Málaga ,
    Dice asi, APAGA LA TELE Y ENCIENDE TU MENTE , Eso es lo pone.
    Saludos ,

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