I. La Propaganda, arma de guerra en España (1936-1939) Introducción

Vamos a comenzar el año analizando la propaganda durante la Guerra Civil Española (1936-1939).

Introducción

Las palabras pueden llegar a tener la misma fuerza que las armas. El fenómeno de la propaganda está indisolublemente unido a la historia de la guerra. Actúa y ha actuado en todos los conflictos bélicos en mayor o menor medida y en algunos momentos ha llegado a ser decisivo.

Para que los hombres sean capaces de afrontar el horror de la guerra debemos manipular sus emociones, sus sentimientos. Y eso es precisamente la propaganda.

La propaganda de guerra se dirige en primer lugar a la propia vanguardia para sostener la moral combatiente; luego a la propia retaguardia que nutre de hombres y pertrechos a la vanguardia; también a los neutrales para impedir que se alíen al enemigo o para atraerlos a nuestra causa; se dirige al enemigo tanto a su vanguardia como a su retaguardia, mediante rumores, promesas e, incluso, amenazas. Y, por último la propaganda en el exterior asegura los suministros de mercancías, armas y combatientes, mientras hace todo lo contrario con sus enemigos, o al menos, intenta que las potencias extranjeras se mantengan neutrales.

Hasta el siglo XX la persuasión de las masas no había tenido ese papel protagonista, determinante en el desarrollo de un conflicto bélico. En los países totalitarios de uno y otro signo, la propaganda se convertirá abiertamente en fundamental instrumento político. Pero, la propaganda resulta inútil si no se traduce en hechos militares: deserciones, rendiciones, colapso de servicios, menor productividad en las fábricas, anulación de la propaganda enemiga, etc.

Siempre que se declara el estado de guerra, ello conlleva una serie de alteraciones en la vida de una nación. Una de ellas es, sin lugar a dudas, el control que sobre la prensa en general se establece. La libertad de prensa queda coartada por una fuerte y rígida censura previa. Con esto, se intenta eliminar roda aquella información que se considere perjudicial para el desarrollo de la contienda. Se puede decir, sin temor a equivocarse, que la prensa, como generalidad, se transforma en propaganda.

En España, el inicio de la Guerra Civil trajo consigo un despliegue extraordinario de los aparatos propagandísticos de ambos bandos. La propaganda tuvo un papel determinante. Además, intervinieron nuevos medios como el cine y, sobre todo, la radio, que va hacer posible que el flujo informativo continuo este al alcance de todo el mundo. España fue pionera en el terreno de la información y la propaganda.

En los años previos a la contienda el enfrentamiento larvado se fue haciendo evidente, con lo que subió el tono de las palabras pronunciadas desde cada bando y la literatura comenzó a funcionar ya como un arma al servicio de las ideas; los escritores tomaron posiciones y sus obras se fueron polarizando en torno a dos ejes básicos: por un lado, la defensa de los valores que la República encarnaba como la modernización del país, una sociedad laica, la justa distribución de la riqueza, el fin de los privilegios seculares de las clases poderosas, etc.; por otro, el alineamiento junto al antirrepublicarismo de los sectores conservadores que enarbolaban la defensa de aquellos privilegios y abogaban por el mantenimiento de los valores y formas de vida tradicionales, íntimamente ligados al catolicismo.

En el caso concreto de España, y debido al atraso de la industrialización, en el siglo XX existía un alto índice de analfabetismo. Por ello, tanto la Restauración, como la Dictadura de Primo de Rivera o la propia República, tendrán un sistema informativo exclusivamente operante en una pequeña parte de la población.

El sistema informativo que había estaba caracterizado por:

  • Reconocimiento explícito de la libertad de información.
  • Libertad limitada por leyes ajenas a la ley de prensa y formas de presión económicas.

El resultado es que los medios de comunicación que tiene poder dentro del sistema están todos muy controlados.

La estructura de este sistema liberal es muy simple: gran número de periódicos sin importancia y solo cuatro o cinco de alcance nacional.

Paralelamente al sistema, desde 1898, diferentes grupos sociales, desde militares o regionalistas, hasta obreros o intelectuales, intentaban poner en funcionamiento sus ideas. Para ello, lógicamente, utilizan la información. Debido a esto, utilizan en su provecho diferentes sistemas de propaganda. Utilizan el teatro y los medios de información tradicionales en todos sus ámbitos (libros, folletos, panfletos,…).

La I Guerra Mundial, había obligado a que en cada gobierno beligerante se introdujera oficialmente un organismo de propaganda que desarrollase como un instrumento de corte científico indispensable para el combate.

Esto era algo que desde el primer momento conocieron en España los dos bandos. Independientemente de la diferente aplicación de la propaganda, lo que ambos bandos consiguieron fue espolear, a través de todos los medios de comunicación posibles, constante e intensamente, a toda la opinión pública, tanto la propia como la contraria e incluso la exterior. El modelo informativo existente en la España del primer tercio del siglo XX fue roto por los dos contendientes, los cuales crearon apresuradamente otro, basado exclusivamente en la información laudable para ellos mismos y denigrante y ridiculizadora para el contrario. Así, la propaganda lo que hizo, en este como en cualquier otro conflicto bélico contemporáneo, fue crear una subguerra informativa.

Bibliografía

Libros consultados:

  • IGLESIAS RODRÍGUEZ, GEMA: La propaganda en las guerras del siglo XX, Cuadernos de Historia, Arco Libros, Madrid, 1997.
  • NUÑEZ DE PRADO Y CLAVELL: Servicios de Información y Propaganda en la Guerra Civil Española. 1936-39, Editorial de la Universidad Complutense, Madrid, 1992.
  • THOMAS, HUGH, La guerra civil española, La mayor tragedia de la historia de España,De Bolsillo, Barcelona, 2003.
  • VV.AA.: Propaganda en guerra, exposición Propaganda en guerra, Salamanca del 12 de noviembre de 2002 al 12 de enero de 2003.

Revistas:

  • Revista Historia 16, año XXIV Nº 290
  • Revista La aventura de la historia, año 2, Nº 18 (Abril 2000)

Páginas web consultadas:

2 comments

  1. Tengo examen de Historia de la Propaganda este mismo viernes, con Pablo Sapag. Una asignatura que me está encantando en todos los sentidos, y justamente hoy ( ojalá hubiera sido antes ) descubro tu magnífico blog. Llevo sumergida en él un par de horas! Gracias por tu labor

    • Hola Mariate75!!

      La verdad es que fue esa asignatura la que me animó a hacer mi tesis doctoral. En aquel entonces la impartía Ingrid Szulze. Pablo Sapag me dio clase en los cursos de doctorado y fue genial. De hecho los post sobre Kosovo son parte de un trabajo que hice para él. Ahora soy una apasionada de la propaganda!!

      Comentarios como el tuyo me hacen venirme arriba🙂

      Muchas gracias!

      Un saludo,

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