Diego Martínez Barrio y Unión Republicana: Integración en el Frente Popular

El gran artífice de la formación del Frente Popular fue Manuel Azaña. Tras la derrota de 1933, Azaña se lanzó a una labor de reconstrucción de los partidos de la izquierda burguesa, intentándolos reunir en una sola agrupación. Tenían, esos grupos republicanos, muchas semejanzas entre sí, incluso respecto a los radicales. Las diferencias eran más bien de estilo, todos coincidían en que tenían como base una “mezcla de intelectualismo y anticlericalismo popular[1]. Las conversaciones, para conseguir esa unión, se iniciaron, sobre todo, a comienzos de 1934, pero se avanza muy lentamente.

El 12 de abril de 1935 Diego Martínez Barrio, Manuel Azaña y Felipe Sánchez Román firman un importante documento de conjunción política, en nombre de sus respectivos partidos: Unión Republicana, Izquierda Republicana y Partido Nacional Republicano que será el germen del Frente Popular. Nace como una acción defensiva de las izquierdas republicanas tras los incidentes de octubre de 1934 en Barcelona (la revolución de octubre[2]) en la que, a pesar de que no participan, la coalición en el poder trata de involucrarles.

Al núcleo del pacto del 12 de abril se unieron el Partido Socialista Obrero Español, la Unión General de Trabajadores, la Federación Nacional de Juventudes Socialistas y el reducido Partido Comunista, impuesto por Largo Caballero, Martínez Barrio y Azaña accedieron a su incorporación pero Sánchez Román no, por lo que se quedo fuera del recién creado Frente Popular el 15 de enero de 1936.

Candidaturas de Unión Republicana en el Frente Popular

La labor de acoplamiento de las candidaturas se había iniciado, en los partidos de izquierda, incluso antes de la aprobación del programa del Frente Popular.

Las candidaturas se elaboraron desde un Comité Central coordinador de la contienda electoral. El Partido Socialista fue el que salió más perjudicado de la formación de las candidaturas, mientras que Izquierda Republicana solamente están ausentes de la candidatura del Frente Popular en ocho circunscripciones electorales.

Candidatos de Unión Republicana

Mapa de candidatos de Unión Republicana

Lo primero que nos llama la atención es que Unión Republicana no logró tener una extensión nacional. Los candidatos de este partido se encuentran totalmente ausentes de las zonas en las que existe un regionalismo organizado (País Vasco y Cataluña), en opinión de Javier Tusell (Tusell, 1971), se debe a los antecedentes radicales del partido. Es en el sur, especialmente en Andalucía, donde los candidatos de Unión Republicana son más numerosos: en cuatro de las ocho provincias andaluzas hay más de un candidato, sobre todo en las circunscripciones provinciales de Sevilla donde hubo hasta cuatro candidatos del partido, seguramente por la preeminencia del Martínez Barrio.

Programa y objetivos del Frente Popular

El programa del Frente Popular se estableció en un Manifiesto general, dividido en ocho puntos, que pasaremos a pormenorizar a continuación.

El orden público ocupó el primer punto del manifiesto. Se comprometían a “conceder por ley una amplia amnistía de los delitos político-sociales cometidos posteriormente a noviembre de 1933, aunque no hubieran sido considerados como tales por los Tribunales”. Esta amnistía se completaría con la revisión “con arreglo a la ley” de las “sentencias pronunciadas en aplicación indebida de la de Vagos, por motivos de carácter político” y la restricción en la aplicación de esa misma ley.

En esa misma línea se promete la reposición de “los funcionarios y empleados públicos que hayan sido objeto de suspensión, traslado o separación, acordado sin garantías de expediente o por motivos de persecución política”, y la promulgación de “una ley concediendo a las familias de las víctimas producidas por hechos revolucionarios o por actos ilegales de la autoridad y la fuerza pública en la represión, la adecuada reparación del daño inferido a las personas”.

El segundo apartado está dedicado a los temas legislativos. Lo primero que declaran es la pureza de la Constitución. Una de las primeras medidas es, precisamente, la reforma del Tribunal de Garantías Constitucionales. Promete, una vez hecha esa reforma, elaborar legislación complementaria al texto constitucional. Proponen, por último en esta materia, una reforma del reglamento de las Cortes, que afectaría, sobre todo, al funcionamiento de las Comisiones Parlamentarias.

El texto hace hincapié en el principio de autoridad, eso sí, para no herir las suspicacias obreras, se limita al mantenimiento de esa autoridad, por exigencias de la libertad y el orden, a la vez que proponen una reforma de la ley de Orden Público para garantizar al ciudadano su defensa ante la “arbitrariedad del Poder”.

La situación de la agricultura es otro de los puntos que se trataran en el manifiesto. Es precisamente esta materia en la que hubo más disputas y enfrentamientos entre los miembros del Frente Popular.  El texto dice: “los republicanos no aceptan el principio de nacionalización de la tierra y su entrega gratuita a los campesinos, solicitada por los delegados del Partido Socialista”. Se propondrán una serie de medidas dirigidas al campesino y al cultivador medio y pequeño de la tierra, buscando quizás, su voto. Medidas de auxilio directo (fiscales, jurídicas o crediticias) que tenderían a la eliminación de los intermediarios y a la revalorización de las tierras; medias para mejorar la producción, derogación de la Ley de Arrendamientos y promulgación de una nueva, estímulo a las colectividades, revisión de desahucios y de la ley que otorgaba la tierra a la nobleza, entre otras medidas,

El punto dedicado a la industria es mucho menos importante. La actitud que se desprende del texto es una cierta intervención estatal en “interés de la economía”.

En el capítulo referente a obras públicas, básicamente proponen grandes obras pero no indican con que medios se harán posibles dichas obras. Y queda patente otra de las discrepancias dentro del Frente Popular: “Los republicanos no aceptan el subsidio de paro solicitado por la representación obrera. Entienden que las medidas de política agraria, las que se han de llevar a cabo el ramo de la industria, las obras públicas y, en suma, todo el plan de reconstrucción nacional, han de cumplir, no sólo su finalidad propia, sino también el cometido esencial de absorber el paro”.

Al hablar de la banca también surgirán esas desavenencias: “no aceptan los partidos republicanos las medidas de nacionalización de la Banca propuestas por los partidos obreros”.

En materia de Hacienda las promesas se centran en una reforma fiscal que revisaría la tributación directa, reorganizándola sobre bases progresivas. También, realizarían una reforma de la tributación indirecta y, por último, introducirían mejoras en la Administración Fiscal.

En el apartado de justicia social, tema de gran relevancia en la época, se expresará el deseo de restablecer una legislación social, a reorganizar la jurisdicción del trabajo y el sostenimiento de los salarios agrícolas. Pero, en el manifiesto se deja bien claro que “La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática impulsado por motivos de interés público y progreso social”. Esta diferente concepción de la vida política llevará, nuevamente, a un enfrentamiento entre los miembros del Frente Popular: “No aceptan los partidos republicanos el control obrero solicitado por la representación del partido socialista”.

En el octavo capitulo, y último, aparecen reunidos el resto de los problemas que afectan a la vida política: las necesidades de enseñanza, se promete la reposición de “la legislación autonómica votada por las Cortes constituyentes” y se hace un acto de adhesión a la Sociedad de Naciones.

En definitiva, es un manifiesto en el que se aprecia un gran interés por resolver todos los problemas de España, pero que no lo consigue, ya que deja entrever muchas discrepancias entre sus miembros. Eso sí, hasta El Debate admitiría que “el manifiesto tiene cierta moderación y no acusa los extremismos que era de esperar”.

Análisis de las convergencias y divergencias entre Unión Republicana y el Frente Popular

En lo primero que vamos a centrar nuestra atención es en lo bloques temáticos de los programas de Unión Republicana y del Frente Popular, para observar si tratan, a grandes rasgos, los mismos temas.

Bloques temáticos del Frente y Unión Republicano

En un primer vistazo, lo primero que nos llama la atención, es que el programa de Unión Republicana contiene más apartados,  once, que el de el Frente Popular, ocho.

Coinciden en crear un apartado especifico para la legislación social, la agricultura y las obras públicas. El resto de materias se distribuyen de diferente manera, por ejemplo, en el programa de Unión Republicana, encontramos un apartado especifico de instrucción pública, mientras que en el del Frente Popular se hace referencia en el último punto, el ocho, junto a un apunte sobre legislación autonómica y política internacional.

A continuación, vamos a analizar de manera más pormenorizada las convergencias y diferencias entre ambos programas en las diferentes materias que abordan.

a. Orden Público

El programa de Unión Republicana no tiene un apartado especifico sobre este asunto, pero sí lo trata en el capitulo de normas de gobierno. Por el contrario, el programa del Frente Popular lo aborda en su primer punto.

Como hemos visto con anterioridad, el Frente Popular se comprometía a conceder una amnistía para los delitos político-sociales cometidos en fecha posterior a noviembre de 1933. Esa amnistía se debía complementar con la revisión de las sentencias pronunciadas en aplicación de la ley de Vagos. Unión Republicana, no propone tal amnistía, ellos plantean una política de orden público en la que se disolverían “las asociaciones o partidos cuyos procedimientos o cuyos fines vayan en contra de la seguridad del Estado, así como de cuantas organizaciones tengan carácter militar al margen del Estado” además, proponen sancionar inmediatamente todos los lock out y huelgas que sean ilegales; y mantener controladas a los grupos patronales “animadores del fascismo”.

Por tanto, vemos una diferencia sustancial. El Frente Popular aboga por una amnistía y Unión Republicana por el control y desmantelamiento de los movimientos ilegales.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

AMNISTÍA

CONTROL E ILEGALIZACIÓN

En lo que sí coinciden es en el restablecimiento en sus puestos de los funcionarios y empleados públicos. El programa del Frente Popular promete la reposición de “los funcionarios y empleados públicos que hayan sido objeto de suspensión, traslado o separación, acordado sin garantías de expediente o por motivos de persecución política”. El programa de Unión Republicana, en su último párrafo, hará referencia a “la voluntad popular expresada el 12 de abril de 1931, y reposición, por tanto, de autoridades y organismos locales suspendidos y no procesados; rápida tramitación de los procedimientos en curso y disposiciones legales que aseguren la rapidez del fallo”.

FRENTE POPULAR Y UNIÓN REPUBLICANA

RESTABLECIMIENTO EN SUS PUESTOS A FUNCIONARIOS Y EMPLEADOS PÚBLICOS

b. Legislación

Ambos partidos  harán referencia a la pureza de la República y de la Constitución. Unión Republicana recalcara que el principio básico es “el más escrupuloso acatamiento de la Constitución, de tal manera que no resulte vulnerada ni en su letra ni en su espíritu”.

FRENTE POPULAR Y UNIÓN REPUBLICANA

INVIOLABILIDAD DE LA CONSTITUCIÓN

Una de las primeras medidas que ambos proponen es la reforma del Tribunal de Garantías Constitucionales.

FRENTE POPULAR Y UNIÓN REPUBLICANA

REFORMA DEL TRIBUNAL DE GARANTÍAS CONSTITUCIONALES

También, ambos partidos hacen hincapié en el mantenimiento del principio de autoridad, el Frente Popular lo hace justificándolo en la libertad y el orden, y Unión Republicana en la “existencia del cumplimiento inexorable de la ley”.

FRENTE POPULAR Y UNIÓN REPUBLICANA

MANTENIMIENTO DEL PRINCIPIO DE AUTORIDAD

El Frente Popular propondrá una reforma del Orden Público para garantizar a los ciudadanos su defensa frente “los casos de violencia de los agentes de la fuerza pública, acaecidos bajo el mando de los gobierno reaccionarios”. Y además, revisará las normas de disciplina de los funcionarios, estableciendo sanciones graves para toda negligencia o abuso de poder. Unión Republicana no dice nada en su programa respecto a eso.

c. Agricultura

Como vimos en el punto 5.2 uno de los temas que más polémica generó entre los republicanos fue el de la agricultura. En el texto del Frente Popular podemos leer “los republicanos no aceptan el principio de nacionalización de la tierra y su entrega gratuita a los campesinos, solicitada por los delegados del Partido Socialista”. En el programa de Unión Republicana se dice que hay que nacionalizar la tierra, los bosques, las minas, las aguas y los ferrocarriles “garantizando al cultivador el dominio útil de la tierra, siempre que cumpla con los fines sociales impuestos por la Constitución”. Como vemos, no se da de manera gratuita la tierra al campesinado. Sí que habla de la creación del “patrimonio nacional inembargable”.

Ambas coaliciones hablarán en sus programas de la Ley de Arrendamiento. El Frente Popular propone la derogación de la misma, pero, revisando todos los desahucios practicados y la aprobación de una nueva que asegure: “la estabilidad en la tierra; la modicidad en la renta, susceptible de revisión; la prohibición del subarriendo y sus formas encubiertas; la indemnización de mejoras útiles y necesarias llevadas a cabo por el arrendatario, haciéndose efectiva antes de que el cultivador abandone el predio, y el acceso a la propiedad de la tierra que se viniera cultivando durante cierto tiempo”.

Unión Republicana también modificaría dicha ley “asegurando una renta justa, prohibiendo desahucios que no obedezcan a la falta de pago o a abandono del cultivo, estableciendo la prórroga de los contratos siempre que el dueño no necesite la tierra para cultivarla directamente, fijando la obligatoriedad para el propietario de abonar las mejoras útiles efectuadas por el arrendatario antes de que este tenga que abandonar la tierra y regulando todos los derechos del arrendatario en orden a la tierra que cultiva”. Pero, no dice nada acerca de su derogación.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

LEY DE ARRENDAMIENTO

LEY DE ARRENDAMIENTO

DEROGACIÓN

MODIFICACIÓN

Tanto el Frente Popular como Unión Republicana presentarán una serie de medidas complementarias:

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

Rebaja de impuestos y tributos

Ley de bienes comunales

Intensificación del crédito agrícola

Creación del Banco Agrario Nacional

Revalorización de los productos de la tierra

Estudios previos sobre productos agrícolas

Estímulo de la exportación

Enseñanza agrícola

Planes de sustitución de cultivos

Obras hidráulicas, caminos y construcciones rurales

Fomento de las explotaciones colectivas

Política de asentamiento de familias campesinas

Como vemos, es mucho más completo el paquete de medidas que propone el Frente Popular.

d. Industria

Unión Republicana no incluye ninguna propuesta referente al sector industrial. El Frente Popular, en cambio, le dedica su punto número cuatro, apunta que es necesaria una intervención estatal “en interés general de la economía” para proteger a la industria. Es uno de los puntos menos importantes del programa.

e. Obras Públicas

Ambos programas incluyen grandes obras pero no indican con que medios se harán posibles dichas construcciones.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

Construcciones de viviendas urbanas y rurales

Plan definitivo de irrigación

Servicios cooperativos y comunales

Coordinación de todos los servicios de transporte

Puertos y vías de comunicación

Plan de construcción de puertos

Implantación de regadíos

Repoblación forestal

Transformación de terrenos

d. Economía

También fue uno de los puntos conflictivos entre los republicanos la banca. En el programa del Frente Popular se dice que “no aceptan los partidos republicanos las medidas de nacionalización de la Banca propuestas por los partidos obreros; reconocen, sin embargo, que nuestro sistema bancario requiere ciertos perfeccionamientos si ha de cumplir la misión que le está encomendada en la reconstrucción económica de España”.

Unión Republicana, plantea tan solo dos medidas referente a la banca, la creación del Banco Nacional con privilegio de emisión y el control del Crédito.

El Frente Popular propondrá asignar al Banco de España la función de regular el crédito y someter a la Banca Privada a una pequeña intervención por parte del Estado “a fin de afirmar la garantía de los depositantes y el servicio de las necesidades financieras de la política de reconstrucción económica”. Además, pretenden mejorar el funcionamiento de las Cajas de Ahorros para que creen capitales.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

No nacionalización de la Banca

Creación del Banco Nacional

Función del Banco de España de regular el crédito

Control de Crédito

Supervisión de la Banca Privada

Mejorar el funcionamiento de las Cajas de Ahorro

En materia de impuestos, las promesas del Frente Popular se centran en la reforma fiscal que revisaría la tributación directa, reorganizándola sobre bases progresivas. También realizarían una reforma de la tributación indirecta y, por último, introducirían mejoras en la administración fiscal.

Por su parte, Unión Republicana promete la abolición de la condicionada de foros, subforos y demás gravámenes análogos y la abolición gradual de los impuestos indirectos. Además, “el impuesto, como instrumento de la justicia social, no podrá gravar el trabajo, recayendo sobre las rentas, las sucesiones y sobre el capital de monopolios”. Finalmente, fijará la presión de los impuestos en razón inversa a la utilidad de la riqueza que grava.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

Reforma fiscal

Abolición de foros, subforos y demás gravámenes similares

Reorganización de la tributación directa sobre bases progresivas

Abolición de los impuestos indirectos

Reforma de la tributación indirecta

Los impuestos no gravan el trabajo

Mejoras en la administración fiscal

Como vemos, el Frente Popular promete hacer reformas fiscales pero, no explica exactamente qué es lo que va a modificar.

f. Legislación social y obrera

Ambos programas comienzan este apartado, explicando la naturaleza de la Republica. El Frente Popular dice: “La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática impulsado por motivos de interés público y progreso social. Pero precisamente por esa decidida razón, la política republicana tiene el deber de elevar las condiciones morales y materiales de los trabajadores hasta el límite máximo que permita el interés general de la producción, sin reparar, fuera de este tope, en cuantos sacrificios hayan de imponerse a todos los privilegios sociales y económicos”. Por su parte, Unión Republicana establece que: “partiendo del principio constitucional de que España es una República democrática de trabajadores de todas las clases, afirma su propósito de llevarlo inmediatamente a la realidad, a fin de que todos los españoles cumplan su deber de trabajar y hagan efectivo su derecho al trabajo”.  Como vemos hay una diferencia de matiz importante, el Frente Popular pone el acento en el carácter social de la Republica, y Unión Republicana lo hace en el obrero.

Una de las primeras medidas que plantea el Frente Popular es la de restablecer la legislación social, para ello dictará “las disposiciones necesarias”. También hablará de reorganizar la jurisdicción del trabajo. Pero como vemos no establece ninguna medida concreta, tan solo la de la fijación de un salario mínimo agrícola. En cambio, Unión Republicana sí propone diferentes medidas.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

Restablecimiento de la legislación social

Derecho al producto íntegro del trabajo

Reorganización de la jurisdicción del trabajo

Libertad de asociación y sindicación

Salario mínimo agrícola

Participación del obrero en la dirección y beneficios de la empresa

Protección legal del trabajo

Nacionalización del seguro

Organización del crédito para trabajadores

Fomento de las cooperativas

Asistencia social del Estado

g. Legislación autonómica

Esta materia, ambas agrupaciones, solo lo tratan de pasada en sus programas. El Frente Popular afirma que “los partidos coligados responderán en su vigor la legislación autonómica votada por las Cortes Constituyentes y desarrollarán los principios autonómicos consignados en la Constitución”. Unión Republicana “fomentará, de acuerdo con la Constitución, la personalidad de las regiones españolas que quieran constituirse en régimen de autonomía”. Como vemos, ambas formaciones se remiten a la Constitución en esta materia.

h. Justicia

El Frente Popular no hace referencia a este aspecto en su programa. En cambio, Unión Republicana le dedica un capitulo. Estos últimos propondrán la “democratización de la justicia” creando la figura del jurado que servirá para que el pueblo intervenga. Además, promete la especialización de los jueces en las distintas materias y el ascenso de estos por aptitud. Por último, tienen como aspiración la gratuidad de la administración de la justicia.

i. Política eclesiástica

Otro de los temas que el Frente Popular no toca en su programa. Unión Republicana sí lo hace pero solo para remitirse a los artículos 3, 25, 26, 27 y 48 de la Constitución y para prometer “la sustitución inmediata de la enseñanza religiosa”. En el apartado de legislación prometerán el cumplimiento de las leyes laicas.

j. Comunicaciones

Este apartado sí lo incluye Unión Republicana pero no lo hace el Frente Popular. Los primeros prometen la aplicación gradual de la ley de Bases de los Cuerpos de Telégrafos y Correos, la ampliación de la red telefónica hasta los medios rurales y la instauración de caminos en todos los pueblos y aldeas de España. Finalmente, propone la nacionalización de los servicios telefónicos.

k. Instrucción Pública

El Frente Popular considera la enseñanza como un “atributo indeclinable del Estado”. Prometen crear escuelas de primera enseñanza, medias y profesionales. Además concentraran las enseñanzas universitarias y superiores “para que puedan ser debidamente servidas” y someterán a la enseñanza privada a vigilancia. Finalmente, fomentarán el acceso a la enseñanza media y superior a la juventud obrera. Unión Republicana apuesta por la supresión del analfabetismo y la sustitución, como ya vimos con anterioridad, de la enseñanza religiosa.

FRENTE POPULAR

UNIÓN REPUBLICANA

Creación de escuelas primarias, medias y profesionales

Supresión del analfabetismo

Concentración de las enseñanzas universitarias y superiores

Supresión de las enseñanzas religiosas

Acceso a la enseñanza media y superior de la juventud obrera

Orientación pedagógica de las Cortes Constituyentes

l. Sanidad

El Frente Popular en su programa no incluye un apartado especifico sobre esta materia, en el punto siete podemos leer: “los republicanos han de dedicar a la asistencia pública, beneficencia y sanidad, la atención que merece todo pueblo civilizado, sin regatear sacrificios. Unificarán bajo la dirección del Estado, las diversas instituciones de fundación privada, totalizando sus recursos, sin perjuicio del respeto a la voluntad del finado”. Unión Republicana si propone una serie de medidas en materia de sanidad. Lo primero que propone es la creación del Ministerio de Sanidad y aumentar la asistencia médico-farmacéutica fomentando la creación de centros sanitarios rurales. También, proponen potabilizar todas las aguas de las poblaciones que aún no la tienen.

m. Defensa Nacional 

Este es otro de los apartados que sí incluye Unión Republicana en su programa y el Frente Popular no lo hace. Unión Republicana promete el servicio voluntario y la prosecución de la política militar de las Cortes Constituyentes.

Conclusiones tras el análisis del programa

Como hemos visto, no hay grandes diferencias entre el programa del Frente Popular y el de Unión Republicana, quizás la más evidentes es en materia obrera, ya que el programa del Frente Popular hacer hincapié en el carácter social de la Republica y casi excluye por completo las medidas obreras. Por lo demás, dependiendo de la materia, las medidas propuestas son más concretas o más etéreas. Pero, si vemos que la esencia de ambos es muy similar.

Las elecciones de 1936

Al mismo tiempo que la izquierda republicana se unía, se iniciaba un proceso de descomposición de la derecha. El 16 de febrero de 1936 se van a enfrentar en las urnas dos grandes bloques de españoles aglutinados tras la bandera del Frente Popular o de las distintas alianzas que pueden recibir el nombre común de centro-derechas.

El Frente Popular ofrece una candidatura común y única. Han existido diferencias de opinión, sin embargo se han sobrellevado. En la derecha no existió un pacto electoral a nivel nacional, a pesar de ello, y su temor a la revolución, mantienen la confianza en una victoria en la que creen indudablemente. El Frente Popular no tiene esa confianza, ya que 30.000 miembros de sus filas aún permanecían en la cárcel por los sucesos de octubre.

Las elecciones presencian un triunfo claro del Frente Popular. Triunfo logrado, en opinión de Javier Tusell[3], no por la desaparición del adversario político, sino gracias a una actuación acorde con las peculiaridades de la ley electoral, ya que han sabido elaborar candidaturas únicas para cada circunscripción y, han acudido a la campaña con un programa de carácter centrista capaz de atraer al electorado. Si observamos el número de votos nos percataremos que la mayoría de los españoles se inclinaron por las opciones centristas, la desgracia para el régimen republicano, es que los partidos centristas no supieron unirse.

Madariaga afirmaría que “en aquel día del 16 de febrero de 1936, España de pronunció:

1º Contra el marxismo, por dos votos contra uno.

2º Contra el clericalismo, por dos votos contra uno.

3º Contra el militarismo, por dos votos contra uno.

4º Contra una revolución socialista inmediata, por ocho votos contra uno.

5º Contra una rebelión militar, por casi unanimidad”.

El gobierno del Frente Popular sería incapaz de, realizando un programa democrático, mantener satisfechas y en orden a las masas revolucionarias, ante las que permaneció de una manera pasiva, como temiéndolas.


[1] TUSELL, Javier, Las elecciones del Frente Popular. Tomo I, Cuadernos para el diálogo, 1971, p. 20.

[2] La revolución de octubre fue un movimiento huelguístico y revolucionario que se produjo entre los días 5 y 9 de octubre de 1934 durante el Gobierno de radicales y cedistas. Los principales focos se dieron en Cataluña y Asturias. La represión fue muy dura. Para saber más se puede consultar: AGUADO SÁNCHEZ, Francisco, La Revolución de octubre de 1934, San Martín, 1972 y JACKSON, Gabriel, Octubre de 1934, 50 años para la reflexión, siglo XXI, 1985.

[3] TUSELL, Javier, Las elecciones del Frente Popular. Tomo II, Cuadernos para el diálogo, 1971, p. 102.

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