La responsabilidad en YouTube 

Desde hace unos meses me he estado interesando mucho por YouTube. Antes lo veía de manera ocasional y no seguía ningún canal activamente. Solía subir vídeos para diferentes clientes pero, su estrategia no llegaba a pasar de ahí: subir un vídeo. 

Por supuesto, no sabía nada ni del Rubios, ni ningún otro fenómeno. A excepción de Loulogio y Outconsumer, el primero por acudir a una de sus funciones y, al segundo por su aparición en “Fiesta Suprema” (1). Era una neonata total. 

En cambio mi marido era consumidor habitual y a veces debatíamos sobre las estrategias y me enseñaba vídeos de unos y otros hablando sobre la función de YouTube. Eso me picó la curiosidad y comencé a consumirlo.

Lo primero que me llamó la atención fue el fenómeno de las amas de casa que arrastraban seguidores enseñando su compra del Mercadona o mostrando sus productos terminados. Vídeos muy largos, sin apenas edición con más visualizaciones que vídeos muy currados. Fue El País quien les dedicó un artículo y me dió la pista. A partir de ahí fuí deshilachando hasta llegar a los vlogs que actualmente más enganchada me tienen: los de maternidad

Mi primer encontronazo fue con Verdeliss, una mamá pamplonica con 5 hijos cuyos partos superaban el millón de visualizaciones. Me gustó desde el primer momento. Estefi, que así se llama la mamá, radia simpatía y saber estar. Es empática y tiene carisma. Pero sobre todo lo que más me gustó es que transmite valores y responsabilidad. Ella me inspiró para crear mi propio canal. Por aquel entonces ya tenía un blog paralelo sobre la maternidad en Polonia y la idea de plasmar en vídeo nuestras experiencias cubría, a priori, dos de mis objetivos en aquel momento: en primer lugar, ayudar a otros en nuestra misma situación (extranjeros hispanohablantes en Polonia) y, en segundo lugar, aprender más sobre el medio. Así nació Mamá en Polonia en YouTube. 

Unos meses han sido suficientes para descubrir el poder que este canal tiene sobre cierto tipo de público. Además, ha coincidido con cierto revuelo mediático por la aplicación de las normas de comunidad de YouTube que elimina la monitización de ciertos vídeos. Esto, aunque ha saltado ahora, lleva meses aplicándose. De hecho, tres de mis vídeos están sin monetizar porque su contenido no es óptimo para anunciantes: visitas turísticas a lugares protagonistas de la Segunda Guerra Mundial. 

El caso es que en uno de los canales que seguía sobre una expatriada en Japón, la mamá se fue con sus dos hijos menores a México de vacaciones y, en varios de sus vídeos aparecían en la parte trasera de un vehículo sin uso de cinturones, ni sillitas. Es más iban más de tres personas sin ningún tipo de sistema de retención. Obviamente para un ciudadano europeo, donde el discurso está centrado en la concienciación sobre el uso de sillas a contramarcha, es un detalle sorprendente y peligroso. Y así lo indiqué en uno de mis comentarios:

Me sorprende que no lleven ni cinturones ni sillitas. Qué pena…

El resultado fue que en 5 horas tuve que eliminarlo, ya que se estaba generando una bola de nieve difícil de parar, que incluían justificaciones como “si vas por tu pueblo no pasa nada” “no tenemos dinero para una sillita” o “ella sabe lo que hace” a descalificaciones personales. Un usuario incluso se metió en mi canal a dar “no me gusta” a todos mis vídeos, me lo hizo saber dejándome un comentario en mi último vídeo. 

Obviamente, el debate no existía, ya que en México es obligatorio el uso del cinturón para todos los pasajeros, por tanto la YouTuber estaba cometiendo una infracción. Pero aún así sus fans fueron corriendo a defender lo que consideraron una afrenta personal. Me recordó al caso de las fans de Justin Bieber o Los Gemeliers. Eso hizo que me diera cuenta de que efectivamente son ese mismo fan. Es decir, adolescentes. Cabe destacar que todos los Yotubers tienen acceso a estadísticas detalladas en las que pueden comprobar la edad de sus suscriptores. Esto es importante, porque en el caso concreto que relato, la YouTuber no gestionó el comentario, ni se hizo responsable absolutamente de nada. Ya es malo que subas vídeos cometiendo infracciones, pero el problema se agudiza cuando indicado el error no se intenta subsanarlo ni reparar el daño. 

Aquí vuelvo al comentario que hice anteriormente sobre Estefi de Verdeliss, que consciente de su repercusión intenta transmitir un mensaje de valores positivos. Es lo que se llama responsabilidad. Podemos abrir el melón del debate sobre el papel de entretenimiento vs divulgación (incluso educación) de los medios de comunicación y no acabar nunca, ya que las posturas que se inclinan hacia un lado u otro llevan años engordando la bibliografía. Pero, lo que pocos pondrán en duda es que el contenido dirigido y/o consumido por menores no debe mostrar valores contrarios a la legalidad (otro terreno sería el de la moralidad). ¿Cómo ponemos coto a una plataforma de libre acceso con tanto peso en Internet? 

YouTube ya está empezando a hacer los deberes, siendo más inflexible en la monetización de los vídeos con contenidos inapropiados, eso no los elimina pero hará reflexionar al creador sobre si hacer un vídeo u otro. Otra cosa es que el sistema funcione, ya que los parámetros que utiliza para detectar ese contenido inapropiado falla en la mayoría de los casos. Aunque siendo sinceros YouTube no lo hace por ética o responsabilidad, lo hace para no perder anunciantes

Entones la pelota queda en el tejado de los creadores de contenido. Está en sus manos hacer un uso responsable de su canal, siendo conscientes de que tienen el poder de llegar a las habitaciones de cientos de menores que les consideran parte de su círculo íntimo. 

Hay muchos YouTubers que ya lo hacen. Es el caso del ya mencionado Outconsumer o Kowai Nana que periódicamente hacen reflexiones dirigidas a esos menores intentando transmitir un mensaje positivo y sosteniendo una comunicación en valores. Y eso es lo que hace falta en YouTube, gente que son conscientes de que estar en un escaparate significa una oportunidad para hacer algo más que ganar dinero. 

En el caso de la YouTuber sin cinturón nada se puede hacer. El sistema de “denuncias” (marcar como inapropiado) es insuficiente y aún no existe legislación en ningún país que regule este tipo de espacios (como se regula la televisión, la publicidad o el cine) por lo que solo queda apelar a la buena voluntad de los creadores. Y en esta ocasión la YouTuber primó su interés económico (subir vídeo sí o sí) que el mensaje. Una pena… 

Y ya saben: “Ponte el cinturón, protege tu vida. Tu seguridad es muy importante”.

———

Notas:

(1) Fiesta Suprema fue un programa diario emitido por La 2 de Televisión Española en 2013 que intentó trasladar el éxito de YouTube a la televisión. Tras unos meses en antena fue cancelado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s